Clase maestra noventera
Tras soportar un sinfín de tonterías en el trabajo, salí del Centro de Lima y llegar a La Molina fue toda una odisea, debido al caótico tráfico de la hora punta. Sin embargo, la ira acumulada se esfumó cuando ingresé a la Explanada del Estadio Monumental, donde se presentó Stone Temple Pilots.

Esta banda me hizo retornar a la etapa escolar, aquella en la que ponía un cassette en el equipo de sonido para escuchar las canciones de la banda de Scott Weiland, como “Crackerman”, que justamente fue la primera del set list.
El movedizo vocalista salió elegantemente vestido, con lentes oscuros y su inseparable megáfono en la mano. La gente comenzó a saltar y antes de que sonara el segundo tema “Wicked Garden”, el bajista Robert DeLeo cogió una bandera peruana y se la colocó como si fuera una capa.

“Ole, ole, ole, Pilots”, coreó el público y los integrantes de la banda se sumaron al cántico, y posteriormente sonó “Vasoline”, tal vez la mejor canción del disco Purple. Los nuevos temas también gustaron y empilaron a los fans, como “Between the Lines”.
Los minutos iban pasando y el ambiente noventero era espectacular. Incluso, las baladas “Still Remains”, “Big Empty” y el cover de Led Zeppelin “Dancing Days” sonaron impresionantes.

El guitarrista Dean DeLeo demostró que a pesar del paso de los años sigue siendo un experto en los solos, ya que su ejecución fue A1 en los flamantes temas “Hickory Dichotomy” y “Cinnamon”. Mientras que el baterista Eric Kretz tocó con gran destreza, marcando siempre la parte rítmica de la banda.
Potencia total
La etapa final del concierto resultó siendo la más heavy. El primer tema power fue “Silvergun Superman”, le siguió el clasicazo “Plush” y la pegadiza “Interstate Love Song” fue cantada por toda la gente.

“Huckleberry Crumble” es una canción nueva, sin embargo podría haber estado en cualquiera de los discos noventeros de los STP, pues su sonido es rock puro. Y los decibeles se incrementaron con “Down”, mientras Scott Weiland contaba y danzaba sobre una pequeña tarima.

Ya para “Sex Type Thing” la nuca me dolía de tanto mover la cabeza, pero la anestesia rockera me adormeció. “Dead & Bloated” fue la mejor de la noche y los Pilots se despidieron diciendo que era un honor estar en Lima, antes de tocaran “Trippin’ on a Hole in a Paper Heart”.

STP no necesitaron de pantallas leds ni de fuegos pirotécnicos para realizar un gran show. Lamentablemente el concierto no fue muy largo, por lo que nos quedamos con las ganas de escuchar “Creep” y “Big Bang Baby”. Será para la próxima…
TEXTO: BRUNO BARTRA BAZÁN
FOTOS: RPP / www.peru.com
Esta nota está dedicada a Lalo Ponce, un buen amigo que sabe apreciar el esfuerzo del periodismo independiente.
VÍDEO: Silvergun Superman