Imposible matar al mito
Cuando un grupo musical lanza su primer disco y éste se vuelve un éxito o un clásico, muchos consideran que su segunda producción no va a poder superar a la ópera prima, sin embargo eso no ocurrió con LeUZEMIA, pues tras reunirse en 1995, sus integrantes lanzaron un álbum que les permitió convertirse en un mito del rock peruano.

“A la mierda lo demás – Asesinando al mito” fue el nombre de la segunda placa musical, con la que Daniel F., Kimba Vilis y Raúl Montañez (Montaña) querían cerrar su etapa punk, pero esta se hizo más grande, gracias a los potentes temas y a las irreverentes letras que la banda escribió.
Quién no ha mandado a la mierda al colegio con mucha más ganas tras haber escuchado “Al colegio no voy más (La mejor escuela, es la escuela cerrada)”, quién no se sintió más hincha de su club al escuchar “Barras Malditas”, quién no mandó a la mierda a Dios tras escuchar “Criptestesia Infernal”, y quién no quiso romperlo todo al ritmo del cover de Los Saicos, “Demolición”.

Y seguro más de uno se fue muy contento al Troka escuchando la melodía de “Al Ramerío”, y se tomó unos buenos tragos mientras sonaba “Por los caminos del alcohol” y luego se quemó el cerebro, porque así lo incita “Por la senda del pastel”.
Además, Daniel F. nos recordó con el “Asesino de la ilusión” que vivíamos en un dictadura y nos demostró que su agrupación también tiene algo de metal, porque a casi todos les pareció una joya “La karacola subterránea”.

Sin pelos en la lengua
Tras la salida del cassette, apareció el CD, el cual traía como obsequio un concierto que LeUZEMIA dio en el Sargento Pimienta de Barranco en 1995, el cual (a mi parecer) fue lo que permitió que la banda se convirtiera en la preferida de la nueva generación.
Los comentarios de Daniel F. realmente quedarán para la historia. Uno no puede dejar de reírse cuando el vocalista y guitarrista de la agrupación se sorprende al ver tanta gente en el pub. “Pedro (Cornejo) debe haber puesto en la puerta el afiche del concierto de Mar de Copas con Los Mojarras, la gente se ha pelado”.
También es divertido escuchar cuando Daniel y Kimba joden a Montaña antes de que éste toque su balada hardcore “En este disímil lugar”. “Este hombre está enamorado, déjenlo tocar… está fresa”.
Esa noche Los Zopilotes salieron magullados, pues Daniel F. los mandó a la mierda por haber hablado mal de su banda en un programa de televisión, y además advirtió que le pondría una multa al público sino asistía a los conciertos que iban a darse días después.

El F. debe haber dicho: “Concha su madre” unas 20 veces y de paso recordó que la entonces flamante congresista Susy Díaz tenía un “culazo”. Y tras tocar “Demolición” le dijo a todos los chibolos que se vayan a su casa. Realmente sensacional.
Llegó el quinceañero
Se cumplieron 15 años del lanzamiento de “A la mierda lo demás” y la banda los celebró en el Barranco Bar, junto con grupos amigos como Versus, Justicia Inmoral, Ni voz Ni voto y Rafo Ráez y Los Paranoias.
La presentación del Ráez y compañía debe haber sido una de las más intensas de la noche, sobre todo cuando toco sus clásicos como “Dr. Merengue”, “Los viejos verdes” y “2x1”; y al momento de interpretar las caletas como “Dios Serpiente” y “Sexo y Vida”.
Los Ni voz, Ni voto no se quedaron atrás, reaparecieron después de un largo receso, y alocaron a la gente con canciones potentes como “Cambios”, “Insensible” y “No Antisocial”. Y de paso Claudia Maúrtua (voz y guitarra) y Walter Cobos (guitarra) presentaron a su pequeño hijo, quien corrió por todo el escenario.

Recordar es vivir
LeUZEMIA subió al escenario y la gente se volvió loca. La nueva formación tocó unos cuántos clásicos como “Don Pedro Marmaja” y “Dunas de Sal”, sin embargo lo mejor estaba por venir.
Raúl Montañez se puso el bajo y como el Kimba se encuentra en Miami, el baterista Raúl Loza lo reemplazó a la perfección. La primera en sonar fue “Un lugar”, y cuando llegó el turno de “En una invernal noche de surf” se armó una bronca que menos mal no llegó a mayores.

“No hay futuro”, “Eskethú Sorián”, “Astalculo”, “La karacola subterránea”, “Asesino de la ilusión”, “Por los caminos del alcohol”, “Oirán tu voz, Oirán nuestra voz”, fueron las siguientes.
Luego Montaña recordó el primer disco con “Las arañas de Matute y Kilowatt” y la empalmó con “Barras Malditas” y a continuación llegó el turno de “Al Ramerío”, la cual no olvidaré, pues mi hermano Diego se subió al escenario y cantó esa llamativa estrofa que dice:“El placer de un polvazo lanzado sin tiempo".

“Rock para intelectuales” continuó el show y seguidamente mi preferida, “Al colegio no voy más”, un tema que provocó que un montó de patas se subieran al escenario para lanzarse al público, y de paso mi hermano repitió el plato. Esta vez le quitó el micrófono a Daniel F. y gritó el coro: “¡Para nada!”.
“Siete años sobre un sueño”, “Demolición” y “El Oso”, en la que todos saltaron, cerró el concierto que nos hizo recordar los viejos tiempos, los buenos tiempos.
Texto: BRUNO BARTRA BAZÁN
Fotos (concierto): DIANA PANDO
Vídeo: AL RAMERÍO
Cortesía: http://www.youtube.com/user/chapitarobert
Vídeo: AL COLEGIO NO VOY MÁS
Cortesía:http://www.youtube.com/user/roxAthEnEA