KoRn hizo estallar Lima a punta de nu metal
Todo está consumado. Doce largos años tuvieron que pasar para que por fin pudiera ver en vivo a una de mis bandas preferidas de la adolescencia, aquella que me hizo enloquecer con canciones tan potentes y desquiciadas como ningún otro grupo me había hecho sentir.
KoRn llegó a Lima, y así volvieron los buenos tiempos del nu metal de los ’90 a la ciudad, la que, después del paso de la ‘aplanadora’, quedó hecha pedazos.

“Are You Ready?!!!”
Más que preparada, la gente estaba entusiasmada, enloquecida, sumamente expectante de lo que presenciaría pocas horas después en la tribuna norte del estadio de San Marcos.
Los alrededores de la ciudad universitaria se llenaban, de a pocos, de cientos de adolescentes –y ya no tanto– con polos negros con el logo característico de la banda, que conocían perfectamente y que esperaban ver algún día en un concierto en nuestra ciudad.

El sueño estaba por cumplirse y, exactamente, a las 9:00 p.m., Jonathan Davis, Reginald “Fieldy” Arvizu y James “Munky” Shaffer aparecieron en el escenario junto a los músicos que los acompañan en cada presentación.
Las ausencias de Brian “Head” Welch (ex guitarrista) y David Silveria (ex baterista) se notaron al inicio (asimilar la imagen del quinteto ahora convertido en trío todavía cuesta), pero, con el desarrollo del concierto, la música fue lo que primó, y el delirio hizo su trabajo.

La velada nu metal comenzó con una introducción del audio de “4 U”. Con la pista del Issues sonando, y la voz de Jonathan creando la atmósfera, KoRn en pleno apareció para empalmar con la potente “Dead Bodies Everywhere” de su tercer disco Follow the Leader.

La gente de la primera zona, a esas alturas, ya estaba enloquecida, saltando y pogueando, así que qué mejor continuación que un clásico track del primer disco homónimo de 1994: “Need To” nos hizo volver, por un instante –con harta nostalgia–, a los inicios del grupo y nuestros primeros contactos con su música.
Ver a “Fieldy” y “Munky” entregarse a mil en cada canción nos hizo saber que cada sol pagado valió completamente la pena. Y ni qué decir del gran Jon, dejando la voz con cada grito desfogado.
Acuérdate de quién eres
La siguiente parte del setlist combinó temas más recientes y otros clásicos que todos los fanáticos no dejaron de corear. “Coming Undone”, de su placa See You on the Other Side, nos mostró que, a pesar de los años, la intensidad sigue intacta, incluso para jugar con el coro de la famosa canción de Queen, “We Will Rock You”.
Pero ahí no quedó todo, “Here to Stay” y “Falling Away from Me”, del Untouchables y del Issues, respectivamente, hicieron saltar de emoción y locura a todos los asistentes, sobre todo la última, espectacular canción que marcó a más de uno en plena adolescencia (¿o no?). La voz de Jonathan Davis nunca sonó tan espectacular como aquel jueves por la noche.

La novedad llegó con “Oildale”, título de la primera canción promocional de su nuevo álbum Korn III: Remember Who You Are, algo distinta a los discos predecesores, pero con la fuerza que pretenden recobrar de la época noventera.
Y si hablamos de discos de los noventas, qué mejor que recordar con “Somebody Someone”, el último gran single de la banda, de su recordado disco Issues. Con esto, San Marcos volvió a retumbar.
Le siguieron dos canciones menos conocidas, pero con la misma marca registrada de la potencia de KoRn: “Did My Time” y “Throw Me Away”, de dos de sus discos menos famosos, Take a Look in the Mirror y See You on the Other Side, ambos de esta última década.

Gracias “Buen Dios”
Como ya lo habían estado haciendo en sus conciertos anteriores, todos estábamos esperando impacientes que empezaran los acordes de sus más clásicos temas, pues habían dejado lo mejor para el final, así que el cuerpo y la garganta tenían que entrar en acción, ahora, con todo.
Otra del primer disco comenzó a resonar: “Helmet in the Bush” se encargó de avivar los recuerdos y, tras unos segundos de un solo de batería y un magnífico solo de bajo de Fieldy, empezó a escucharse el inicio de “Freak On a Leash”, la clásica pieza del Follow the Leader. Ésta era una de las más esperadas, y la gente se sacó la mierda saltando a rabiar.
“Faget” entró para encender más los ánimos de la gente y recordar el gran disco KoRn, con el que comenzó esta maravillosa historia nu metal. Pero cuando parecía que la gente ya no daba más con tanto salto y la emoción totalmente elevada; y cuando parecía, además, que ninguna canción del impresionante álbum Life Is Peachy iba a sonar, comenzó de improviso la maravillosa “Good God”, la sexta pista de su placa de 1996.

Sencillamente, la locura se apoderó de mí, y esos tres minutos y medio se convirtieron en unos de los más espectaculares de mi vida. Luego de doce años esperando oír esa canción en vivo, KoRn me dio –y nos dio, en realidad, a todos los peruanos–, el mejor regalo que nos podía hacer, y Jonathan Davis demostró, nuevamente, por qué es uno de los mejores vocalistas del metal de las últimas décadas. Por eso, gracias “Buen Dios” (Good God).

Y como si eso ya no fuera bastante, la primera parte del espectáculo se cerró con la canción más pedida de la noche, la más esperada, la más clásica de KoRn. Luego de los conocidísimos riffs de guitarra de Munky y compañía, todos oímos lo que por años y años queríamos escuchar en Lima: el característico “Are You Ready?!!!”.
“Blind” nunca estuvo tan potente y, si quedan dudas, pues que la gente que estuvo en el pogo sacándose la mierda lo diga. Luego de tanta adrenalina desatada, lo que venía era un receso, pero para proseguir como sólo sabe hacerlo KoRn.

Sigan al líder
Pasaron unos minutos y, en medio, de la incertidumbre, reapareció Jonathan Davis cargando su famosa gaita escocesa, esa que siempre ha sido un instrumento infaltable en el repertorio de KoRn. Y no podía ser otra canción que “Shoots and Ladders”, reviviendo a full los primeros años de la banda.
Pero la intensidad aumentó cuando, en seguida, comenzaron a tocar “Clown”. Dos regalos de su primer álbum para que hasta los menos fanáticos se pusieran a saltar y gritar con fuerza.

Y luego de 17 temas gloriosos, “Got the Life” fue la designada para cerrar con broche de oro este inolvidable show. La clásica canción del Follow the Leader nos trasladó, literalmente, a 1998. Increíble que ya sean doce años de eso. Increíble que, aun con el paso del tiempo, siga siendo tan contundente y brutal.

Después de esta fantástica noche, cómo no recordar cuando estaba en el colegio y comentaba con mis amigos los nuevos videos de KoRn que aparecían en MTV, el nuevo disco que saldría, los conciertos donde la rompían, y la esperanza de que alguna vez pudiéramos verlos a sólo metros de distancia y disfrutar de esa música y esa fuerza incomparables.
No importa que no hayan tocado más canciones del Life Is Peachy, que ya no estén “Head” ni David, que hayan tardado en llegar más de 15 años; lo único importante fue que los vi y regresé, aunque sea por una hora y media, a la mejor época de mi adolescencia, aquella en donde KoRn siempre estará presente.
TEXTO: MARCO BARTRA BAZÁN
FOTOS (cortesía): TERRA, RPP y www.peru.com
Vídeo: BLIND
Cortesía: http://www.youtube.com/user/elissaqp